martes, 4 de febrero de 2014

Shinchou?

Mi sueño de hoy era de esos sueños geniales que uno desea que fueran realidad. 
Por alguna razón con mis compañeros y mi profesor de japonés, hacíamos un club de traducción de manga (tipo, esos clubs tan típicos en anime, bien club de secundaria). Era tan divertido. Mi profesor era el profesor a cargo y se ocupaba principalmente de revisar las traducciones (aunque el no sabe español, pero esto era un sueño, así que vale) y  nosotros nos ocupábamos del resto. Y por alguna razón mística, teníamos que re dibujar todo el manga e ir poniendo los globitos las traducciones. Y para tener que traducir, usando el presupuesto del club, habíamos comprado un montón de mangas, así que el cuarto del club, que por sí no era muy grande estaba como repleto de mangas por todas partes. Era medio un lío. Aunque por alguna razón, los manga de MeganeBu (eso tiene manga??) estaban en una habitación especial, porque gracias a ellos habíamos podido fundar el club.
El primer manga que me tocó traducir, era uno corto de solo tres volúmenes (inventado por el sueño y para el sueño). No me acuerdo de que trataba, pero yo lo quería terminar de traducir rápido, porque entre la pila de mangas que teníamos, estaba el nuevo manga de Takarai Rihito y yo quería traducir ese. (Creo que el manga de Takarai también era inventado, y tenia dos volúmenes). Lo único que recuerdo del manga que estaba traduciendo, además de que no tenía dibujos muy bonitos, eran los colores de la portadas, verde la primera, celeste la segunda y roja la última y el título, que se escribía con estos kanjis: 心丁 así que se llamaría... Shinchou? o Kokoro Hinoto? llamelos Shinchou.
El gran conflicto del sueño, era que cuando me terminaba de traducir el segundo volumen de Shinchou, entre tanto lío de mangas por todas partes no podía encontrar el tercer volumen!! Entonces empezaba a dar vuelta, le preguntaba a nuestros kouhais/clientes que estaban sentados en la puerta del club leyendo las cosas que habíamos traducido si habían visto el tomo en alguna parte, pero ellos eran bastante mala onda y respondía medio de mala manera que no tenían idea. Me iba hasta la otra punta del colegio para ver si alguien sabía y obviamente no. Lo gracioso es que cuando volvía a contarle a mi sensei que no encontraba el último tomo, me daba cuenta que estaba abajo del primero al lado de mi puesto de trabajo.
Después pasaban más cosas. Pero cosas místicas que no me acuerdo muy bien.

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